jueves, 17 de febrero de 2011

Qué miedo dan

       Hola queridos conocidos y desconocidos, qué hay.

       Ayer, estando de relax (puesto que sabía que hoy me tocaba fiesta),
    me puse a ver un rato la tele.  No es algo que suela hacer, pero mirar
    de vez en cuando por la ventana tonta, para ver cómo está el mundo,
    no está mal.    En casa, la televisión la utilizamos principalmente para
    ver pelis.  Las noticias son deprimentes y los programas...bueno, eso
    es un caso aparte, en serio.

      Estaba echando un vistazo a la 'MTV' y de repente vi algo que me de-
    jó muerta... Empezaba la emisión de un programa 'Mis súper- dulces...'
       Es un espacio televisivo en el que retransmiten las fiestas de cumplea-
    ños, puestas de largo y cosas así, de niñatos súper-ricos o, mejor dicho:
    de hijos de súper-ricos.
       Madre mía, ¡ qué miedo dan!...  Me parecía estar viendo una peli de
    terror.    Unas fiestas que montaron...un deroche...una vanidad y un
    insulto a la pobreza del mundo que ponía los pelos de punta, en serio.

       De las cuatro historias que emitieron, la única que se salvó un poco
    fué la del primer chico, un inglés que celebraba su 21 cumpleaños y
    que, dentro de la babaridad de pastón que sus padres llegaron a gas-
    tar, fué más o menos normal.   Por lo menos el chaval y los amigos se
    lo pasaron bien,  pero las fiestas de los otros...espeluznantes, os lo
    aseguro.
       Un horror.
       Y eso me lleva a pensar en una cosa: ¿Qué clase de juventud es esa?
       ¿De qué planeta vienen?  Porque yo no sé si son terrestres. ¿ Esos
    chavales tienen idea de lo que pasa en el mundo?  ¿Qué impulsa a un
    chico de 23 años a inyectarse botox en la cara?  ¿ Y a una chica de 16 a
    gastarse 5500$ en unos aparatos dentales hechos de platino y diaman-
    tes, que no necesita, sólo por seguir una moda y porque le combinan
    con el vestido?  Y esos padres, ¿ por qué les consienten de esa mane-
    ra?  ¿ Es que creen que eso es bueno para alguien? 

       Yo, personalmente, no lo entiendo, en serio.  Parece ser que hoy en
    día lo que mola es ser el pijo más pijo del mundo pero yendo de guay,
    o de 'hyphy' ( que no sé exactamente lo que significa, pero a mi me
    suena a rapero vendido o rapero-pijo, de esos que llevan lujos mien-
    tras parrafean sobre el hambre y la desigualdad social y racial) y vál-
    game Dios que no lo comprendo.

       Menos mal que esas gentes no representan a la totalidad de la ju-
   ventud de hoy.    Y que gracias al cielo, existen muchos jóvenes com-
   prometidos con el mundo y sus semejantes y que pasan de ridículas
   modas y de ideales basados en el elitismo y el dinero.
      Personalmente, os aseguro que en casa, lo más caro que hemos
    comprado últimamente es una secadora para la ropa y, si no hubie-
    ra tanta humedad en este maldito barrio, ni eso.

      En fin, que la gente que lo tiene todo, y que son capaces de gastar-
    se 3200 euros en un bolso, debe de poseer un armario espléndido lleno
    de maravillas,  pero la vida completamente vacía de metas.

       Realmente, el ser humano es extraño.   Cualquiera, al leer estas
    letras pensará: 'Sí, eso lo dice por envidia, ya le gustaría a esta tener
    la pasta de Paris Hilton'    Y oye, es verdad, claro que me gustaría
    tener bastante pasta, pero no a cambio de ser una cabeza-laca (sí,  
    'laca', no 'loca') sin modales ni amor propio.

       Pensadlo un momento: ¿ Venderíais vuestra personalidad a cam-
    bio de ser multimillonario para siempre?   Porque ahora os confor-
    máis más o menos con lo que tenéis, pero cuando alguien lo puede
    tener todo...¿ alguna vez se podrá sentir conforme con algo?

       Bueno, a fin de cuentas que cada uno haga lo que quiera con su
    vida, con su cuerpo y con su dinero, este es un mundo libre, por lo
    menos para algunos, pero que nadie olvide una cosa:  La vanidad
    y la soberbia son los pecados favoritos del Diablo.

                                                                                          Pepi.

domingo, 6 de febrero de 2011

¿ Pero...dónde me he metido?...

       Hola queridísimos blogueantes y gente de bien, ¿qué tal?

       Yo bastante sorprendida de mi capacidad de meterme en sitios extra-
    ños.
       ¿ Cómo he acabado en una comunidad de blogs guiris?  Os aseguro
    que lo ignoro y me da una risa...

       Resulta que hoy me he dicho: 'Venga, haz un poco de bloguing y co-
    tillea las cosas que dice la gente, que ya te vale, ermitaña'  Y cuál ha
    sido mi sorpresa cuando me he puesto a mirar y me han salido pági-
    nas de gente de Wisconsin, de New Jersey, de Ohio... Ja,ja,ja...

       Al principio he pensado que vaya montón de gente extrangera que
    escribía en comunidades de blogs españolas y poco a poco, me he i-
    do percatando de que ¡ aquí la extrangera soy yo!...  Es para partir-
    se de la risa, en serio.   ¿ Se puede ser más torpe? ¿ Cómo he acaba-
    do aquí ?  Yo qué sé.

       En fin, menos mal que no me importa que mi blog se haga popular
    o no, porque lo tengo claro para que alguien lo lea.  Seguro que si
    alguna persona da con mi página por casualidad, pensará: ' Mira, o-
    tra pardilla que no se entera de nada'  , que, traducido al inglés se-
    ría algo así como: ' Fuck you, little grey-brown girl'.

       En fin, que yo sigo en mi línea de no entender ni papa de este me-
    dio.  Pero bueno, no importa.  Lo que cuenta es poder escribir y de-
    sahogar mis idas de olla en algún sitio.

       Por cierto,  hablando de desahogarse:  ¿ Alguien ha visto la peli de
    ' The Guardian'?  Sí, esa de Kevin Costner.  Ya, ya sé que no es muy
    actual, pero es que la ví hace poco y me gustó mucho.  Y qué guapo
    que está Costner ahí, con la de años que tiene.  La verdad es que el
    hombre está para mojar pan.  Qué tío... Será anciano y será guapo.

       Desde luego hay cada bellezón por el mundo que quita la respira-
    ción.
       El último al que me he aficionado a observar a menudo es el joven
    actor  Robert Pattinson,  que aparte de tener una de esas caras que
    no puedes dejar de mirar,  la verdad es que se curra bastante los pa-
    peles.  Y si no me creéis, no tenéis más que verlo en 'Little Ashes',
    una peli que trata sobre la juventud, el amor,el arte y los problemas
    políticos y sociales de una época en la que si eras demasiado diferen-
    te en España, te intentaban normalizar a hostias.

       Pattinson  encarna el papel de Eugenio Salvador Dalí, un artista,
    más raro que un perro verde pero con un talento para la pintura
    fuera de lo común.   Dalí era un tío extraño, con graves problemas
    psíquicos, en mi opinión, y una visión de las cosas más extravagante
    que él mismo.   Pero plasmaba todas esas idas de coco de una mane-
    ra en sus cuadros...totalmente increíble.

       Mi cuadro favorito de Dalí  es el de la 'Rosa meditativa', entre o-
    tros , que tiene muchos.   Algunos me dan hasta miedo, son espe-
    luznantes, en serio, echadles un vistazo cuando podáis.

       Aunque, para surrealismo bonito y agradable de ver en todos los sen-
    tidos, las obras de Vladimir Kush.  Un tipo ruso, al que le gustaba el
    estilo de Dalí pero que, aparentemente no estaba tan torturado psico-
    lógicamente, a juzgar por el tono de sus cuadros.  Mi preferido de
    este Kush es el del barco con velas de mariposa ( el título en inglés es
    'Departure of the winged ship'),  pero os aseguro que cuesta decidir-
    se, porque todos son preciosos.  Si no me  creéis visitad alguna página
    dedicada a este artista como por ejemplo:
    http://www.metaphoricalvoyage.com/
    y veréis de lo que hablo.

       Bueno, espero que os guste.  Y si no pues oye, qué le vamos a hacer.

       En fín, que desde Kevin Costner a Rob Pattinson (me mola llamarle
    Rob, así parece que es un coleguita -más quisiera yo-), pasando por
    la rosa meditativa y hasta los cuadros de Kush, la verdad es que hay
    tanta belleza en el mundo... que a veces cuesta de soportar...

       Es abrumador ser humano, ¿no os parece? A veces me siento ex-
    traña en mi propio cuerpo prestado, pero supongo que a todos los
    alienígenas nos ocurre lo mismo al principio.  Y espero no acostum-
    brarme demasiado porque, como se dice aquí , siempre le toca a uno
    irse en lo mejor.

                                                                                          Pepi.

viernes, 4 de febrero de 2011

Madre mía...qué lío

       Jopé...Me estoy haciendo un lío con la configuración que pa qué.

       ¿ Es necesario tanto click y tanto login para escribir ?
       Dentro de poco vamos a necesitar un nickname hasta para ír al
    baño.
       ¿ Que no?  Já.  Tiempo al tiempo.  No os reiréis tanto cuando la
    taza del wáter os pida que introduzcáis una contraseña para tirar
    de la cadena o cuando la nevera no se abra porque olvidásteis con-
    figurar vuestro perfil.

       No quiero ser agorera pero... Así empezó Skynet y mira la que se
    lió después, que hasta tuvo que venir del futuro  Arnold Schwarze-
    negger (jó, ya podía haberse puesto un nombre artístico)  con los
    fusibles cargaos a salvar al mundo.
       Y al final no salvó una mierda, pero el pobre robot venga a venir,
    a una época, a otra... Si hasta envejeció más que John Connor, y
    eso que estaba hecho de tejido bionosequé...sobre exoesqueleto
    de metal...o algo así.

       Dependemos demasiado de la tecnología, esa es mi opinión.

       Hace poco, me ocurrió una cosa muy curiosa:

       Resulta que fuí a un punto de venta de móviles de una compañía
    hiperconocida, para comprarle uno nuevo a mi Mayor  (no a mi su-
    perior al mando, si no a mi crío el mayor) y como se les había colga-
    do el ordenador, pues no se lo pude comprar.
       ¿ Qué os parece? ¿ Es absurdo o no?  Vas a la tienda, llevas pas-
    ta, sabes exactamente qué artículo quieres comprar y lo tienen
    allí, y no te lo venden porque la red se ha 'colgado'.  Grrr... Os ju-
    ro que a mí sí me dieron ganas de colgar a alguien.

       No hay derecho hombre... Es que llevaba cuarenta y cinco minutos
    esperando en la cola, detrás de unos señores que olían mal (y no es
    mala leche, es que es verdad: olían como a madera mojada), y la
    dependienta ni si quiera avisó de que no le iba la terminal.
       Y encima, cuando le dije, con suma educación, eso sí: 'Pero a ver,
    ¿es que no se puede hacer la venta manualmente o por telefóno?'
    No veas con qué cara me miró la chica, como si le hubiera propues-
    to cambiarle los gallumbos a Satán.

       En fin, que me tuve que ír sin el móvil de los h... Y todo por la tec-
    nología que supuestamente nos soluciona tanto la vida.  La próxi-
    ma vez, iré acompañada de un técnico de La NASA, a ver qué ex-
    cusa me ponen.

       Bueno, el mosqueo ya se me va pasando.  Reconozco que mucha
    de la culpa es mía, por interesarme tan poco por este medio.
    Fijo que si estuviera más puesta en el tema, no me pillaría estos
    cabreos tan tontos.

       Que Dios nos dé sabiduría para solucionar los problemas que
    podamos solucionar y fuerzas y entereza para soportar los que
    no podamos arreglar... O, por lo menos, que nos dé un tutorial
    o algo.

       Ayss... Qué lío.

                                                                                            Pepi.
      

Qué puedo decir...

       Hola queridísimos blogueantes/as...

       Jopé, hace tanto tiempo que no escribo con teclado que se me hace
    hasta raro.

       Espero tener el tiempo y la paciencia suficiente como para seguir con
    este blog.    Que diréis: 'pues no es tan difícil', ya, pero os aseguro que
    para mí lo es.    Y no me refiero a que me cueste usar este medio (que
    un poco sí, la verdad), quiero decir que me cuesta aficionarme a esto
    del ordenador.

       ¿ Dónde han quedado las cartas de papel y los sellos...?
       ¿ Dónde, las largas pero emocionantes esperas a la llegada del car-
    tero...?
       Que los perros están deprimidos, ahí esperando en las puertas de
    las casas a que llegue el sufrido empleado de Correos.  Que ya no
    tienen a quién ladrar ni a quién morder, hostia...   Pobres animales.

       Yo personalmente, me veo como el prota de 'Yo Robot', descon-
    fiando hasta del microondas, porque...

       Joer, ya me ha puesto el vecino el reggeatón de los huevos...
       Cagontodo, estoy de 'loquepasópasó' y de 'yosoytugatitatugatita'
    hasta el último pelo de...  Uf...Mejor que me calme que me ofusco.

       No es que yo sea de la filarmónica, pero es que el reggeatón a se-
    gún qué volumen, es insufrible, copón.  ¿Qué...? ¿ Que cuál es el vo-
    lumen correcto para escucharlo?  Pues en mi opinión el 0.

       Ya, ya sé que es un poco radical, pero vosotros no tenéis a un ni-
    ñato por vecino que te rebienta los tímpanos y el yeso de las pare-
    des, todos los p... días de la semana con las mismas canciones de
    m...

       Uyuyuy... Será mejor que me relaje o se me van a fundir los plo-
    mos.

       Bueno, encantada de saludar a todos los humanos y, si alguno de     
    vosotros es aficionado a eso del reggeatón (que muchos afirman que
    es música, aunque yo, lo dudo), compraos unos cascos inalámbricos
    o escuchadlo a un volúmen respetuoso con el resto del mundo.
       Por favor.

                                                                                                   Pepi.