viernes, 4 de febrero de 2011

Qué puedo decir...

       Hola queridísimos blogueantes/as...

       Jopé, hace tanto tiempo que no escribo con teclado que se me hace
    hasta raro.

       Espero tener el tiempo y la paciencia suficiente como para seguir con
    este blog.    Que diréis: 'pues no es tan difícil', ya, pero os aseguro que
    para mí lo es.    Y no me refiero a que me cueste usar este medio (que
    un poco sí, la verdad), quiero decir que me cuesta aficionarme a esto
    del ordenador.

       ¿ Dónde han quedado las cartas de papel y los sellos...?
       ¿ Dónde, las largas pero emocionantes esperas a la llegada del car-
    tero...?
       Que los perros están deprimidos, ahí esperando en las puertas de
    las casas a que llegue el sufrido empleado de Correos.  Que ya no
    tienen a quién ladrar ni a quién morder, hostia...   Pobres animales.

       Yo personalmente, me veo como el prota de 'Yo Robot', descon-
    fiando hasta del microondas, porque...

       Joer, ya me ha puesto el vecino el reggeatón de los huevos...
       Cagontodo, estoy de 'loquepasópasó' y de 'yosoytugatitatugatita'
    hasta el último pelo de...  Uf...Mejor que me calme que me ofusco.

       No es que yo sea de la filarmónica, pero es que el reggeatón a se-
    gún qué volumen, es insufrible, copón.  ¿Qué...? ¿ Que cuál es el vo-
    lumen correcto para escucharlo?  Pues en mi opinión el 0.

       Ya, ya sé que es un poco radical, pero vosotros no tenéis a un ni-
    ñato por vecino que te rebienta los tímpanos y el yeso de las pare-
    des, todos los p... días de la semana con las mismas canciones de
    m...

       Uyuyuy... Será mejor que me relaje o se me van a fundir los plo-
    mos.

       Bueno, encantada de saludar a todos los humanos y, si alguno de     
    vosotros es aficionado a eso del reggeatón (que muchos afirman que
    es música, aunque yo, lo dudo), compraos unos cascos inalámbricos
    o escuchadlo a un volúmen respetuoso con el resto del mundo.
       Por favor.

                                                                                                   Pepi.

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